Miércoles, 16 Junio 2021 10:17

Milagritos Gómez nominada a los Premios Gardel 2021

Milagritos Gómez tiene 13 años y vive en el paraje Invernada, en la 5ª sección rural, a 70 kilómetros de Goya y a 40 de Esquina.

 

 Desde muy pequeña, su deseo fue que le regalaran un acordeón, un instrumento que pedía a sus padres cada vez que podía. “Ellos me decían que primero tenía que sacar buenas notas en la escuela. Y yo cumplía, hasta que llegó un dos hileras a los 9 años”, relató la talentosa chamamecera en diálogo con República de Corrientes.

 

Hace un año, grabó junto a su conjunto su primer disco y fue desde la discográfica Helú Producciones desde donde nominaron su trabajo para la distinción.

 

“Yo ni sabía que esos premios existían. Cuando fui nominada me enteré por Facebook, porque me etiquetaron. Entonces, Abraham Helú me explicó de qué se trataba y yo no lo podía creer”, recordó. 

 

“Uno de los requisitos para ser nominada es tener presentados todos los papeles correspondientes. Creo que también fue a favor haber incluido cinco temas propios en el disco. Son temas que yo compuse sola, buscando generar chamamés nuevos, con el conocimiento que yo iba teniendo en mis clases con el profesor Nicolás Muñoz, de Esquina, adonde mis padres me mandaron a tomar clases”, apuntó.

 

Para la nominación a los Premios Gardel, “se seleccionaron 40 materiales, después 25, y así fueron descartando hasta que quedó mi disco”, comentó. 

 

Su nominación, a mejor disco de chamamé, compite ahora con Mujer de chamamé, de Marcia Müller, y Hielo azul, tierra roja, del Chango Spasiuk.

 

“Cuando sacamos nuestro primer CD, justo llegó la pandemia. Nunca pensamos que nuestro trabajo podría tener esa repercusión”, aseguró Milagritos, quien acostumbra a ser convocada en su zona a tocar chamamé para las fiestas de los santos, o a presentarse en festivales regionales y en los actos de su Escuela, la Nº 721 “José Anacleto Vargas”, de Campo Morato, en la zona rural de Goya.

 

“Cuando se conoció la nominación, mis profesores me felicitaron, pero mis compañeros no entendían de qué se trataba. La verdad es que yo tampoco”, reconoció, aún asombrada por la nominación.

 

“Para mí, primero tengo terminar la escuela, para después dedicarme a la música”, sostuvo la joven, que cursa el 2º año de secundaria y se considera “buena alumna”. 

 

“Mis materias favoritas son Matemática, Historia, Formación Ética y obvio que también Música”, relató.

 

Así, una vez que termina con sus tareas, Milagritos comparte su tiempo con su mamá, Teresa Figueroa, quien se dedicó a estudiar guitarra y bajo para poder acompañar a su talentosa hija en su pasión por la música chamamecera y ahora forma parte de su conjunto, con otros músicos reconocidos de Esquina, como Ramón Pachy Oviedo.

 

Redes sociales, otro escenario

 

Los sábados por la tarde suelen ser los días en que Milagritos se reúne a practicar con su conjunto. Con la llegada de la pandemia, fue ella la que decidió incursionar en redes sociales, a través de una página en Facebook de su mamá. 

 

Así, comenzaron a hacer transmisiones virtuales de sus ensayos. “La gente comenzó a seguirnos en la página, a escribirnos y a pedirnos que actuaramos. Primero fueron personas de la zona, luego cada vez de lugares más lejanos.

 

Ahora, tenemos seguidores de Buenos Aires, La Plata, Santa Fe, de todo el Litoral. Pero también de Brasil, Paraguay y hasta de Miami”, relató. 

 

En una FM rural, acostumbran a llamarla para “musicalizar” la emisión. Y el mes pasado fue invitada a tocar en los festejos patronales de Santa Rita, en Esquina, que se transmiteiron de forma virtual. 

 

“Allí conocí a Aldy Balestra, un músico de gran trayectoria. Me emociona formar parte de algo tan grande como el chamamé. Yo elegí el estilo tarragosero, buscando música en YouTube para practicar. Mi sueño es conocer Curuzú Cuatiá. Siento que formo parte de algo importante con mi música”, dijo.